Recordemos al Oficial Garrido

Hoy se cumple un año de la triste pérdida del Oficial Aldo Garrido, asesinado cruelmente por delincuentes, al intentar cumplir su deber de evitar un robo. Este c;rimen, que nos conmocionó, especialmente a los vecinos de la Zona Norte del Conurbano, nos volvió a mostrar los rostros más crueles de la inseguridad. Nunca traté con él, si lo recuerdo siempre parado por la zona de el mástil del centro de San Isidro , de buen trato con los vecinos, amable y siempre a disposición. Así también lo cuentan mis amigos que lo conocían, mis familiares y todos los sanisidrenses. Cuando hablamos de la crisis de inseguridad, no podemos dejar de hablar de la policía. Cuando analizamos su papel en esta crisis, solemos hacerlo solamente desde la tan temida “maldita policía”, desde el “gatillo fácil” o desde cualquier presunción de delito, quizás quitándole espacio a los que hacen las cosas bien. Con Garrido deberíamos sintetizar a los innumerables casos de policías honestos, que como los docentes, trabajadores, médicos, etc, se levantan todos los días para cumplir su deber, bajo el sueño del progreso. Me enteré de la fecha mientras manejaba, escuchando una brillante columna del periodista Alfredo Leuco, que también colgó en su blog. Hoy los vecinos lo recordaban en las mismas esquinas, ya en una calle que ahora lleva su nombre. Mis respetos a la familia y a la comunidad sanisidrense. El drama de la inseguridad es un flajelo que a la democracia le duele, y que tneemos la obligación de resolver, recuperando el espacio público, garantizando la igualdad de oportunidades para todos, con más educación, combatiendo al delito y formando policías como Garrido. Tenemos que asumir el reto de mostrarle a la comunidad modelos de rol positivos, gente de carne y hueso, como cualquiera de nosotros, que cumplen su deber donde les toca, para fortalecer los lazos de solidaridad perdidos.
María Luisa Storani













Creo que lo he dicho, he tenido el honor de conocer al oficial Garrido. Mi recuerdo como el “vigilante” de la esquina, un gran Señor.