Los riesgos del Censo del Bicentenario
Es conocida la preocupante realidad del INDEC, la manipulación de datos y las amenazas a las que suelen someter a los trabajadores que resisten a los malos tratos y al dibujo de la realidad. Legisladores de diversos sectores políticos, con los representantes del Acuerdo Cívico y Social a la cabeza, venimos dando cuenta de ello. Lo mismo que las organizaciones sindicales de lucha como la CTA.

Es tan grande el daño, que hasta cuesta pormenorizar. En otro momento sería bueno repasar la prestigiosa historia del INDEC, reconocido internacionalmente durante décadas, genuino referente estadístico del continente. A la gravedad del marco general (manipulación de los índices de precios al consumidor, de las mediciones de pobreza, etc; ademas de la instalación del “apriete”), se le suma en este caso, la coincidencia del desarrollo del próximo Censo Nacional.
La profundidad del daño podemos sentirla no solamente en las mediciones inflacionarias de coyuntura (y su perversidad a la hora de aplicarla en la discusión de salarios) sino en acciones que hipotecarán el correcto análisis del dato por varios años. El Censo, como herramienta que mide condiciones del universo nacional en su conjunto cada diez años, se está preparando para sacar una foto de la realidad distorsionada. Existen puntos oscuros en el diseño de la base estadística por excelencia, a partir de la cual se tomarán decisiones y se diseñarán las políticas públicas. Imagínense la planificación de programas de lucha contra la pobreza que partan de un análisis sesgado por datos erróneos. Con todo lo que ha llovido, no hace falta ser un delirante para imaginar datos que releven unas condiciones infraestructurales óptimas, luego de tanta inversión supuestamente direccionada a esta problemática.
Porque el problema del INDEC también es un problema de confianza. En todos los países serios y así lo fue en la Argentina de hace no mucho tiempo, las instituciones responsables de la estadística nacional procuran ser impolutas, imparciales e irrefutables. Que en la Argentina del siglo XXI no lo es ya es historia conocida, lo sienten los pobres y los trabajadores. El gobierno decidió conformar un Consejo Asesor conformado por universidades nacionales, con el fin de recuperar confianza y modernizar el organismo. Algunos de sus miembros nos comentan su papel de figuras de adorno y nos obligan a prestar especial atención en el diseño del Censo de este año. Es que se mete mano en el INDEC con la simulación su modernización, se suele intervenir en sus estudios, con la excusa de la supuesta caducidad de viejas herramientas y las ventajas de innovar con nuevas. Sin ser una especialista estadística, todo cambio, innovacion y mejora podría producirse sin traumas si no existiera una historia de intervención y manoseo como la de los últimos años.
Para medir la pobreza, se introdujeron cambios en los índices de medición, puntualmente en lo referido a las necesidades básicas insatisfechas. Lo mismo para medir la noción de “bienestar”.
Se realizaron cambios para medir la población económicamente activa (PEA) y los índices de desaocupación. No contamos con la información necesaria para poder evaluarlos.
Sin hacer juicios de valor sobre estas modificaciones, hemos realizado un pedido de informe para conocerlas más en profundidad. El marco de sospecha existente sobre el organismo imponía otra construcción para diseñar el próximo Censo. El Consejo Asesor parece ser un adorno que le da marco a esta unilateralidad e impunidad en la intervención del gobierno nacional.
Ya se realizaron las pruebas piloto preparatorias en Chivilcoy (provincia de Buenos Aires) y en Tolhuin (provincia de Tierra del Fuego). Versiones periodísticas dan cuenta de algunas fallas de medición, haciéndose eco de declaraciones de trabajadores del INDEC y de miembros del Consejo Asesor.
Se trata de un Censo, una de las bases estadísticas de mayor trascendencia que incidirá en el diseño de programas para buscar más igualdad. El gobierno parece no preocuparse por la fiabilidad y confianza que debería generar en este aspecto. El Informe de las pruebas piloto es escueto y no da debida cuenta de los cambios en las mediciones. Exigimos más información.
María Luisa Storani













Adelante Radicales!! Adelante Maria Luisa!!! Con la renovación partidaria vuelven a entusiasmar!!!