Sergio Villarruel

Hoy temprano, esuchando la radio en el auto mientras iba a la oficina me entero que se cumple un aniversario más de la muerte de Sergio Villarruel. Su recuerdo me hizo sentir orgullosa una vez más del movimiento cultural que significó la recuperación democrática de 1983. No lo conocí personalmente, supe mucho de él por mi padre, quien lo conoció en Córdoba. Me viene a la memoria su valiente papel en el Cordobazo. Sí como televidente, y así lo recuerdo, en épocas en que quizás no se encuentren tantos emblemas en los medios.
Durante el gobierno de Alfonsín le tocó ser Director de Noticias de Canal 13. Sus características eran el respeto, el pensamiento crítico y el pluralismo. Otros tiempos, cuando un canal público no era simplemente un canal de gobierno. Otro gran cambio cultural, el menemismo, le hizo pagar caro su talante democrático, terminó su carrera trabajando en el cable, con dignidad y con programas de excelente factura.
Villarruel fue el que nos contaba los históricos acontecimientos del Cordobazo, que tanto marcaron la historia política de mi generación. Con el micrófono en la mano y la espalda contra la pared, para cubrirse de los balazos y gases de la policía contra obreros y estudiantes.
Tambien fue el que nos daba las noticias a la noche en democracia, la jura de Alfonsín, el análisis de la transmisón del Juicio a las Juntas y los intentos de golpe de estado.
Cuando asumo la decadencia cultural a la que en algunas cuestiones como el respeto y la tolerancia nos vemos sometidos los argentinos, me acuerdo de Raul Alfonsín, de Osvaldo Alvarez Guerrero, Raúl Borrás, mi padre y tantos otros, para aportar y revertirlo. Los periodistas deberían acordarse de Sergio Villarruel.
No soy muy amiga de comparar procesos históricos. La historia se mueve, es dinámica. Pero en momentos donde reina la intolerancia la memoria suma fuerzas. En momentos de apriete por pauta oficial, 6,7,8 o más aduladores, arrepentidos y punteros políticos debenidos en empresarios mediáticos, tiene sentido mirar lo que fuimos para soñar y comprometernos con lo que queremos ser.












