El INDEC esconde a los pobres
El Gobierno sigue con su estrategia de falsear los datos estadísticos, manipulando las cifras del INDEC. Mucho se habló de la gravedad del asunto, la pérdida de desprestigio internacional de un organismo que fue insignia en su trabajo para toda América Latina, hoy se ve distorcionado por un gobierno que intenta tapar el sol con la mano, que nos quiere obligar a un análisis de nuestra realidad bajo premisas falsas.

Pero lo más grave de esta situación es la distorcionada fotografía de la pobreza. La Canasta Básica Alimenticia (CBA) que mide la línea de indigencia, alcanzó 248,9 pesos en diciembre del 2008, 54 pesos más cara que en el 2007, de acuerdo a un estudio realizado por la consultora Ecolatina. Sin embargo, los numeros reconocidos por el INDEC, señalan que la CBA aumentó sólo 60 centavos, es decir, 0,4 por ciento. A dos años de la intervención del INDEC, la distorción acumulada entre las cifras oficiales y reales de la CBA llega a 78,5 puntos porcentuales.
Basta caminar por los barrios de nuestro Conurbano para identificar cuales son los números reales, hablar con los vecinos, preguntarle a los jubilados. Por eso la lucha por recuperar el prestigio de este organismo, exigiendo transparencia y fiabilidad va más allá que un enfrentamiento de coyuntura, es más que una picardía de Moreno. Tiene que ver con la lucha para acabar con la pobreza. El único camino para garantizar políticas públicas eficaces para acabar con la indigencia es recuperar el organismo de medición. Desde el Congreso Nacional nos seguiremos comprometiendo con esta lucha y le vamos a exigir al Poder Ejecutivo que pare de esconder a los pobres.
María Luisa Storani












